mie 17a. Ordinario año Par (Id=510)

Antífona de Entrada

Que se postre ante ti, Señor, la tierra entera; que todos canten himnos en tu honor y alabanzas a tu nombre.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, que con amor gobiernas los cielos y la tierra; escucha paternalmente las súplicas de tu pueblo y haz que los días de nuestra vida transcurran en tu paz.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

¿Por qué mi dolor no acaba nunca? Si te vuelves a mí, seguirás a mi servicio

Lectura del libro del profeta Jeremías
15, 10.16-21

¡Ay de mí, madre mía, que me engendraste hombre de pleitos y controversias con todo el mundo! No he prestado, ni he pedido préstamos, y sin embargo todos me maldicen.
Cuando encontraba tus palabras, yo las devoraba; tus palabras eran mi delicia y la alegría de mi corazón, porque he sido consagrado a tu nombre, Señor, Dios todopoderoso. No me he sentado a disfrutar con los que se divertían; forzado por tu mano me senté solitario, pues tú me llenaste de indignación. ¿Por qué es continuo mi dolor, y mi herida incurable y sin remedio? Te me has vuelto arroyo engañoso, de aguas inconstantes.
Entonces el Señor me respondió así:
"Si regresas a mí, yo te haré regresar y estarás a mi servicio; si separas lo precioso de lo despreciable, tú serás mi portavoz; que sean ellos quienes te den la razón, y no tú a ellos. Te pondré frente a este pueblo como sólida muralla de bronce: lucharán contra ti, pero no te vencerán, pues yo estaré contigo para salvarte y librarte, palabra del Señor. Te libraré de la mano de los malvados, te rescataré del poder de los violentos".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 58, 2-3.4-5a.10-11.17.18

Dios es mi refugio en el peligro.

Dios mío, líbrame de mis enemigos, protégeme de mis agresores; líbrame de los malhechores, sálvame de los hombres sanguinarios.
Dios es mi refugio en el peligro.

Mira cómo me están acechando, los poderosos conspiran contra mí, sin que haya en mí, Señor, crimen ni pecado; sin que yo tenga culpa, corren y se preparan para atacarme.
Dios es mi refugio en el peligro.

Fuerza mía, en ti espero, porque tú, Dios mío, eres mi fortaleza. El Dios fiel vendrá a mi encuentro, y me hará ver la derrota de mis adversarios.
Dios es mi refugio en el peligro.

Yo, en cambio, alabo tu fuerza, desde la mañana celebro tu amor, porque tú has sido mi fortaleza, mi refugio cuando estaba angustiado.
Dios es mi refugio en el peligro.

Para ti fuerza mía, tocaré, porque tú eres mi fortaleza, Dios fiel.
Dios es mi refugio en el peligro.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
A ustedes los llamo amigos, dice el Señor, porque les he dado a conocer todo lo que le he oído a mi Padre.
Aleluya.

Evangelio

El que encuentra un tesoro en un campo, vende cuanto tiene y compra aquel campo

† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
13, 44-46

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo dijo Jesús a la gente:
"Sucede con el Reino de los cielos lo mismo que con un tesoro escondido en el campo; el que lo encuentra lo deja oculto y, lleno de alegría, va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo.
También sucede con el Reino de los cielos lo mismo que con un comerciante que busca perlas finas, y que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Concédenos, Señor, participar dignamente en esta Eucaristía, porque cada vez que celebramos el memorial del sacrificio de tu Hijo, se lleva a cabo la obra de nuestra redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La salvación por Cristo

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que por amor creaste al hombre, y, aunque condenado justamente, lo redimiste por tu misericordia, por Cristo, Señor nuestro.
Por él,
los ángeles y arcángeles y todos los coros celestiales celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus voces cantando humildemente tu alabanza:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Para mí, Señor, has preparado la mesa y has llenado la copa hasta los bordes.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Infúndenos, Señor, el espíritu de tu caridad para que, alimentados del mismo pan del cielo, permanezcamos siempre unidos por el mismo amor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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